martes, 13 de diciembre de 2011

Por culpa de la crisis todas las fichas del Tetris serán iguales

Los consejos de ministros de diversos países del mundo acordaron ayer un plan de ajustes que reducirá las figuras del Tetris, el popular videojuego, a una única forma. Los expertos consideran que producir una única figura abarata costes de producción, lo que permitirá seguir manteniendo a flote la franquicia del juego. “Con un único molde se construyen todas las piezas. Es el momento de hacer sacrificios, aunque ello suponga que los videojuegos sean menos divertidos”, advertía Angela Merkel hace unos días, lo que ya puso sobre aviso a muchos ciudadanos. La noticia se ha confirmado esta misma mañana al liberarse la versión “demo” del nuevo Tetris con una única pieza. Electronic Arts, la distribuidora que posee los derechos de la franquicia, ha escogido la pieza cuadrada por ser la que más permite ahorrar en su transporte. Sin embargo, el hecho de que sea una pieza de 2×2 y el número de líneas verticales del juego sea impar hace imposible conseguir construir una línea, objetivo último del Tetris. “Es mucho mejor porque al ser una pieza perfectamente simétrica no es necesario voltearla, lo que ahorrará tiempo de juego. Es cierto que es matemáticamente difícil hacer líneas, pero si llegamos a ponerlo más fácil los usuarios se hubieran quejado. Con ellos uno nunca acierta”, explican desde la marca.

Los usuarios no han tardado en lamentar que esta nueva entrega de la saga permita pocas posibilidades de juego y en acusar a la clase política de complicidad con los fabricantes, dado que no se descarta que el resto de fichas del Tetris puedan adquirirse en modo descarga previo pago. “La jugabilidad es un poco limitada nooooooo? Los gráficos un 10″, podía leerse hace pocos días en Meristation.com, popular página en español sobre videojuegos. “Es un juegazo ya era hora que alguien arriesgara con una propuesta original. Un must en toda regla aunque un poco repetitivo espero que saquen expansiones pronto”, decía otro usuario. “COMO SE PASA DEL NIVEL 0 por favor. Hubiera estado bien un modo historia nooooooo?”, solicitaba un tercer usuario.Por su parte, Moodys ha rebajado la calificación de videojuegos como Skyrim de 100 a 76. “Tenemos que acostumbrarnos a que las calificaciones no se hagan al alza como se ha hecho estos últimos tiempos de bonanza”, sentenciaba Merkel.

Teodora S.B.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Autodesarrollo [Libro de Sweezy]


Paul Marlor Sweezy, economista estadounidense, (1910-2004). Fue discípulo de Schumpeter, con quien trabajó y que le apoyó a finales de los treinta y comienzos de los cuarenta. Tras pasar un año en la London School of Economics se hace marxista. En los años sesenta, Paul Sweezy  propone el Modelo de la demanda quebrada para explicar la estabilidad de los acuerdos en las situaciones de oligopolio. Sweezy escribió a lo largo de los años más de cien artículos y  unos veinte libros. El más famoso fue El capital monopolista: un ensayo sobre la economía estadounidense y el orden social. Tuvo una enorme influencia sobre la izquierda y particularmente en la economía política marxista. Su Teoría del desarrollo capitalista dominó la enseñanza de la economía política marxista a partir de su publicación. El libro tiene tientes estalinistas, pero al mismo tiempo, se apoya mucho en el keynesianismo. Destaca la importancia del subconsumo como un motivo para la crisis. A lo largo de esta publicación tendrá lugar el estudio y comprensión de la Teoría del Desarrollo Capitalista.
                                                                                                 P. Sweezy
A continuación, junto con mi compañero José Yapci Reyes Ramos, procederemos a resumir brevemente los capítulos del  2 al 8, excepto el 1, que ya publiqué en mi blog, y el 7.

En gran parte P. Sweezy quiere entender a la sociedad y su comportamiento, para él es muy importante aprender a descifrar las relaciones entre los individuos. Sweezy presenta la economía política como el instrumento que estudia las relaciones sociales de la producción y distribución. Para el autor la economía es ciencia, así como para su apoyo a lo largo del libro Lionel Robbins quien abrió las puertas para un nuevo significado de la economía, "La economía es la ciencia de la elección, la ciencia que estudia cómo los recursos son empleados por el hombre para satisfacer sus necesidades, puesto que viven en sociedad". Para Sweezy, la teoría económica es como un proceso de construcción e interrelación de conceptos que han sido despojados de todo contenido social. Describe la visión sobre el salario, el cual se convierte en una categoría económica universal ligada al trabajo. El autor critica el sistema económico actual porque no se ajusta al contexto social, pone el ejemplo del obrero que es explotado porque recibe un salario menor, que el valor del producto marginal de su trabajo. 

II.                 EL PROBLEMA DEL VALOR CUALITATIVO
La tarea del valor cualitativo es la de descubrir las implicaciones de la  sociedad productora de mercancías en terminaos de relaciones sociales y conciencia social. En este capítulo el autor se centra en las mercancías como todo lo que se produce para el cambio en vez de para el  uso del productor, por ello el estudio de las mercancías es el estudio de la relación económica del cambio. Sueezy, como fiel marxista, destaca la importancia de la teoría del valor de Marx y su aportación en el análisis de la producción de mercancías, por otro lado hará una breve crítica, sobre la concepción de Smith. Éste defiende que la división del trabajo es el origen de todo aumento en la productividad, pero como una relación rígida, sin embargo no entiende que el cambio es anterior a la división del trabajo y causa de ella, dice Sweezy, y al igual que Marx aspiran a una relación más flexible. El autor alude a que la producción de mercancías tiene su origen en la naturaleza humana, como forma universal e inevitable de la vida económica, por lo tanto la Ciencia Económica estudia la producción de mercancías, y es por ello, por lo que los problemas de la economía política son de índole cuantitativo. Existen dos problemas en la economía política, el problema del valor cuantitativo y el problema del valor cualitativo. Las mercancías son simples “valores” y poseen un doble aspecto, valor de uso (relación entre el consumidor y el objeto consumido) y valor de cambioforma fenomenal” (relación social entre propietarios de mercancías-relación cuantitativa).  Hay una relación cualitativa entre el valor y el trabajo. El trabajo (abstracto /general) es la “sustancia del valor” y también tiene dos aspectos, uno para el valor de uso y otro para el valor de la mercancía que produce. (Destacan Marx, Ricardo, Smith, Lukacs, Petty). La teoría del valor cuantitativo es determinada por el análisis cualitativo. Sweezy destaca la Teoría Fetichista de Marx, el productor trata al trabajador a través del “mercado”, es decir, los seres humanos se ven como meros instrumentos, se produce así un materialismo en las relaciones sociales. La producción de mercancías ha ocultado el verdadero carácter de las relaciones sociales pero a la vez ha creado la racionalidad económica moderna (adaptación de los medios a los fines a través de leyes). La producción de mercancías en el capitalismo lleva a la irracionalidad, por lo que se produce una contradicción. Es un sistema social que domina al hombre, lo educa hasta un punto en que es capaz de controlar su propio destino, y a la vez le impide usar los medios para ejercer el poder que está a su alcance.

III.               EL PROBLEMA DEL VALOR CUANTITATIVO
La tarea del valor cuantitativo es la de descubrir la naturaleza de las leyes en términos cuantitativos. Sweezy parte de la idea de que en toda sociedad el trabajo debe ser aplicado a la producción y por lo tanto, que los productos deben ser distribuidos entre los miembros de la misma. El trabajo /valor, debe ser el trabajo “socialmente necesario”, así mismo, el trabajo “simple” debe producir más valor (relación entre hora de trabajo simple y mercancías que se producen en una hora). Sweezy destaca la viabilidad teórica de reducir el trabajo calificado a trabajo simple. El autor defiende la proposición de Smith en relación a que la oferta y la demanda están equilibrados solo cuando el precio de cada mercancía sea proporcional al tiempo de trabajo requerido para producirla (valor- precio - ganancia). Se necesita conocer dos clases de información: 1) el costo relativo en trabajo para una y otra mercancía; 2) intensidad relativa de la demanda de una y otra mercancía. Gracias a esta información se conoce el “equilibrio” económico general de la sociedad. Sweezy apunta a Marx y a su no-relación con la demanda, la que se debe primero a que en el capitalismo la demanda es una cuestión relativa a las necesidades de los consumidores y en segundo lugar, a que la demanda del mercado está dominada por la distribución del ingreso.

Se puede decir que “la Ley del Valor es una teoría de equilibrio general desarrollada con referencia a la producción simple de mercancías y adaptada después al Capitalismo”. Existe una oposición entre valor y planeación, como entre capitalismo y socialismo. Los precios de producción se derivan de los valores, y la teoría de éstos, se basa en la teoría del valor. Por otro lado la introducción de elementos de monopolio dificulta el funcionamiento de la ley del valor (el control del monopolista le permite aprovecharse de las condiciones de la demanda), por lo que se puede decir que el monopolio perturba las relaciones de valor cuantitativo, pero no las de valor cualitativo. Esto se debe a que no altera las relaciones sociales básicas de al producciones de mercancías (organización, mercancías), dicho esto, aun bajo las condiciones monopolistas se puede medir y comparar las mercancías, aunque las relaciones cuantitativas ya no sean válidas. 

IV.              PLUSVALÍA Y CAPITALISMO
Es importante partir de la definición de lo que es Capitalismo, no hay que confundirlo con la producción de mercancías aunque dicha producción sea algo intrínseco en el. Los medios de producción y la fuerza de trabajo también son mercancías (conllevan valor de cambio). Así mismo para Marx, la compra y la venta de la fuerza de trabajo es la differentia specifica del capitalismo. Este autor menciona un Círculo simbólico de actividad económica, M-D-M (mercancía-dinero-mercancía), que será sustituido, debido al capitalismo, por D-M-D (el dinero es el principio y el fin). Es decir, el capitalista solo desembolsa dinero, a cambio de trabajo y producción, si de esa forma obtendrá más dinero, ese incremento de dinero es la plusvalía (fin directo e incentivo de la producción). El valor de la fuerza de trabajo se reduce al valor de una cantidad más o menos precisa de mercancías ordinarias, pero la productividad física no debe confundirse con la productividad de valor. La jornada de trabajo puede dividirse en dos partes: 1) trabajo necesario (para subsistir, se paga salario), 2) trabajo excedente (se produce de más, plusvalía, beneficio del capitalista). A su vez el valor de una mercancía “capitalista” se divide en tres:

1) “Capital constante” <C> (desembolso en materiales y maquinaria-no cambia)
2) “Capital variable” <V> (fuerza de trabajo-cambia, produce plusvalía, desembolso en salarios y sueldos)
3) Plusvalía <P> (ingreso como interés o dividendos).
 C+V+P= Valor Total (entradas brutas).

La Tasa de la plusvalía, es la forma capitalista de la tasa de explotación de Marx (proporción de trabajo excedente con respecto al trabajo necesario). Se determina por tres factores: 1) duración del día de trabajo; 2) cantidad de mercancías que entran en el salario real; 3) productividad del trabajo.

Existen dos tipos de plusvalía: plusvalía absoluta (se obtiene al aumentar las horas de trabajo); plusvalía relativa (se obtener por dos vías, disminuyendo el salario o aumentando la productividad del trabajador).

Marx insiste en la Composición orgánica de capital <O> (proporción del capital con respecto al capital total). Pero lo que más interesa es la ganancia <G> (proporción de la plusvalía con respecto al desembolso total de capital. Este autor supone que todo capital tiene un idéntico periodo de rotación de un año. La tasa de ganancia es una función de la tasa de plusvalía y de la composición orgánica del capital, y por lo tanto, una ventaja en el método técnico de producción, lleva a una tasa de plusvalía más alta y por lo tanto de mayor ganancia. Por consiguiente, en el mundo real de la producción capitalista la Ley del Valor no ejerce un control directo, concluye Sweezy. (Destacan Bortkiewicz y Marx).  

V.                 LA ACUMULACIÓN Y EL EJÉRCITO DE RESERVA
La reproducción simple se refiere a un sistema capitalista que conserva indefinidamente las mismas dimensiones y las mismas proporciones entre sus diversas partes. Para que estas condiciones se cumplan, es necesario que los capitalistas repongan cada año el capital gastado o usado y empleen toda si plusvalía en el consumo, y que los obreros gasten todo su salario en el consumo.

La reproducción simple implica la abstracción de lo más esencial en el capitalista, a saber, su interés en ampliar su capital. Realiza esto convirtiendo una parte de su plusvalía en capital adicional. Su capital acrecentando, le permite entonces apropiarse aún más plusvalía, que a su vez convierte en capital adicional, y así sucesivamente. Este es el proceso conocido como “acumulación del capital”, constituye la fuerza motriz del desarrollo capitalista. Los capitalistas quieren a la vez, acumular y consumir o como dice Marshall, “los capitalistas desean consumir todo lo que poseen”.

La acumulación eleva la demanda de de fuerza de trabajo y no es ya lícito suponer la igualdad entre los salarios y el valor de la fuerza del trabajo. En palabras de Ricardo, “El trabajo como todas las demás cosas que se compran y se venden, y que pueden aumentar  o disminuir en cantidad, tiene su precio natural y su precio de mercado. El precio natural del trabajo es el precio necesario para que los trabajadores, uno con otro, puedan substituir y perpetuar su raza sin aumento ni disminución.” El mecanismo para asegurar que los salarios permanezcan más o menos al nivel  de subsistencia, reside en la población.

El Ejército de reserva consiste en obreros desocupados que, mediante su competencia activa en el mercado de trabajo, ejercen una presión constante, hacia abajo, en el nivel del salario. Este Ejército se recluta principalmente entre aquellos que han sido desplazados por la maquinaria, “sea que esto tome la forma más sostenible del despido de trabajadores empleados ya, o la forma menos evidente pero menos real de la mas difícil absorción de la población trabajadora adicional por los cauces usuales.”  El principio del Ejército de reserva opera como una población estacionaria y con una población declinante.

En la Teoría de Marx, el sistema productivo  incluye tanto el Empleo industrial (Marx, considera que la introducción de maquinaria economizaría el trabajo como una respuesta más o menos directa de los capitalistas a la tendencia ascendente de los salarios), como el ejército de reserva.

La noción del proceso capitalista difiere radicalmente  de la que está en la base de la teoría clásica de la evolución económica. La noción marxista subraya los cambios que ocurren en los métodos de producción, implica el cambio cualitativo en la organización social y en las relaciones sociales, a la vez que el cambio cuantitativo en las variables económicas como tales.

VI.              LA TENDENCIA DESCENDENTE DE LA TASA DE GANANCIA
La teoría de la Ley de Marx se representa con la fórmula <g=p` (1-o)>, es la representación de la tasa de ganancia que se expresa en términos de la tasa de plusvalía y de la composición orgánica del capital. La composición orgánica ascendente del capital es la expresión de la creciente productividad del trabajo y la parte descendente tiene que cerrar al fin los causes de la iniciativa capitalista.

La tasa de la ganancia es la fuerza compulsora de la producción capitalista, y solo se producen aquellas cosas que rinden una ganancia.

Marx enumera seis “causas contrarrestantes” de las cuales se tratan cinco y se clasificaran en  función del efecto de mantener baja la composición orgánica del capital o elevar la tasas de plusvalía.  Tales causas son: Abaratamiento de los elemento del capital constante (elevando la productividad de trabajo, disminuye el valor por unidad del capital constante), Aumento de la intensidad de explotación (la prolongación de la jornada de trabajo eleva directamente la tasa de plusvalía, aumentando la cantidad de trabajo excedente sin afectar la de trabajo necesario), Depresión de los salarios más debajo de su valor (Marx bajo la suposición de que todos los precios y salarios están determinados por el mercado, rechaza la posibilidad de una política agresiva por parte de los capitalistas) y otras como la Sobrepoblación relativa y Comercio Exterior.
 La crítica revela que la productividad acrecentada del trabajo obrero beneficia a éste en igual grado que al capitalista. Si bien puede no haber ninguna objeción lógica a la suposición que conduce a este resultado, hay, sin embargo, razones para dudar que sea correcta.

Al final del punto determina que existen otras fuerzas relevantes, a partes de las que existen,  que tienden a deprimir la tasas de la ganancia (como los sindicatos y la acción del estado en beneficio de los trabajadores)  y aquellas que tienden a elevarla (las organizaciones patronales, la exportación del capital, la formación de monopolios y la acción del Estado en beneficio del capital). 

VIII.         LA NATURALEZA DE LAS CRISIS CAPITALISTAS
Las crisis son fenómenos extraordinariamente complicados. Una gran variedad de fuerzas económicas les da forma en mayor o menor medida. Marx lo expresa “La crisis real puede explicarse sólo por el movimiento real de la producción capitalista, de la competencia y del crédito”. La crisis como fenómeno concreto complejo no podía ser plenamente analizada en los niveles de abstracción a que El Capital se reduce.

La interrupción en el proceso de la circulación de producción simple de mercancías y las crisis, que está condicionado por la separación de la compra y la venta, puede extenderse desde su punto de origen hasta afectar a toda la economía. Apareciendo como consecuencia, la crisis, en la que coinciden existencias de mercancías invendibles y necesidades insatisfechas. Cada productor ha producido más de lo que puede vender. Mientras que en formas anteriores de la sociedad el desastre económico era sinónimo de escasez insólita, dando forma a la crisis de sobreproducción, que en este caso es absurdo decirlo.
En la producción simple, quedan excluidos como factores a la crisis, las guerras y las cosechas malogradas, las crisis son posibles pero muy improbables. De esta forma la circulación M-D-M lleva en sí, ciertamente, las posibilidades de una crisis, pero al mismo tiempo significa producción para el consumo.

La Ley de Say, sostiene que a una venta sigue invariablemente una compra por igual cantidad de forma que no puede interrumpirse la circulación M-D-M, y por lo tanto, no puede haber crisis ni sobreproducción.
Marx  realiza una crítica detallada de la ley de Say en su versión ricardiana. El quiere eliminar toda duda sobre la naturaleza de la posibilidad formal de las crisis y la sobreproducción en las sociedades productoras de mercancías, y abrir así el camino a un análisis futuro  de las causas de las crisis.

La forma de circulación M-D-M, que es característica de la producción simple de mercancías, se convierte bajo el capitalismo en D-M-D’. La diferencia de conducta y de motivos entre capitalista y obrero marcan esa diferencia entre M-D-M y D-M-D’.

La forma específica de la crisis capitalista es una interrupción del proceso de la circulación provocada por un descenso en la tasa de la ganancia más allá de su nivel ordinario. La dificultad estriba en que el tipo de interés es demasiado alto, esto significa que los poseedores de capital antes que prestar su capital a los empresarios a tipos inferiores, prefieren conservarlo en forma de dinero. La clase capitalista en su conjunto restringe sus actividades de inversión cuando la tasa del beneficio sobre el capital cae por debajo de cierto nivel que es más o menos preciso en cualquier tiempo y lugar.

Se puede finalizar diciendo por lo tanto que, existen dos tipos de crisis, las relacionadas con la tendencia descendente de la tasa de ganancia (movimientos en las tasa de plusvalía y en la composición de capital, quedando intacto el sistema de valor) y las crisis de realización (llevan a un déficit general en la demanda efectiva de mercancías, que es insuficiente para comprarlas todas con una tasa de ganancia efectiva).


Teodora S.B. y Jose Yapci

lunes, 21 de noviembre de 2011

Sociedad de hoy y futura, “EL MIEDO A LA LIBERTAD”, Erich FROMM

 
v  RECENSIÓN
Erich Fromm nació el 23 de marzo de 1900 en Fráncfort del Meno (Alemania) y murió el 18 de marzo de 1980 en Muralto (Suiza), fue un importante psicólogo social, psicoanalista, filósofo y humanista alemán. Era descendiente de una familia de judíos que tuvo que emigrar a Estados Unidos tras el ascenso de Hitler al poder.
                                                                                        -Erich FROMM-

Fue miembro del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad de Frankfurt, y participó activamente en la primera fase de las investigaciones interdisciplinarias de la Escuela de Frankfurt, a fines de los años 40 se alejó de ésta disconforme a la teoría freudiana. Intentó sintetizar en una sola disciplina el Psicoanálisis y los principios del Marxismo, desencajó el pensamiento de la Escuela por su interpretación desigual de las investigaciones de Freud. 

Su pensamiento estuvo influenciado especialmente por Spinoza, Freud, Weber y Marx, éste último tuvo una gran trascendencia en sus obras y teorías. Fromm defendía el ser y el tener como modos de existencia y la seguridad en contraposición a la libertad. Entre sus obras destacan "El miedo a la libertad"(1941), "El arte de amar"(1956), "El corazón del hombre"(1964) y especialmente "Psicoanálisis de la sociedad contemporánea", donde Fromm sienta las bases de su pensamiento, psicoanálisis humanista.

A continuación me centraré en su obra “El miedo a la libertad”, Fromm dice, en el prefacio de “El corazón del hombre”, que “El miedo a la libertad” fue el fruto de su experiencia clínica y de la especulación teórica para comprender tanto a la libertad, como a la agresión y al instinto destructor. El pensador distingue entre la agresión al servicio de la vida (biofilia), y la agresión al servicio de la muerte (necrofilia). Fromm vivió la Guerra Fría y para él representaba el  síndrome de decadencia, a pesar del enorme riesgo de muerte, prevalece el odio inspirado en un narcisismo maligno y suicida, que se impone.

En el libro, El miedo a la libertad”, Fromm visualiza la situación del hombre en la sociedad industrial moderna y analiza la relación libertad-esclavitud a partir del continuo consumo social. A lo largo del texto, lo que más le preocupa a Fromm, es cómo percibe la libertad el hombre moderno y cuáles son los factores que no permiten el desarrollo de ésta. Sin embargo al final hay un apéndice, denominado, el Carácter y el Progreso social, especialmente importante porque en él, expone su visión sobre la sociedad en la que vivió, visión muy cercana a la realidad actual. 

En primer lugar se centra en la Libertad como problema psicológico, en la opinión de muchos de que “es preferible morir en la lucha contra la opresión a vivir sin libertad”. Pero se necesitaba la abolición de la dominación exterior, para alcanzar el objetivo de poder alcanzar la libertad del individuo. Fromm cita a John Dewey, él cual defiende que la amenaza para la democracia es la actitud personal del individuo, que al fin y al cabo es el que le da poder al Líder, con lo que para combatir el fascismo hay que comprenderlo, dice Fromm. Se detecta su conformidad con lo expuesto por Nietzsche, Marx y Freud (observación y análisis de las fuerzas irracionales e inconscientes), son los únicos que se percataron de cómo es el hombre, caracterizado por el anhelo de poder, deseo de sumisión y la maldad. Se percibe al hombre como un ser antisocial, existencia de la represión de la conducta civilizada a través de la sublimación, aunque la sociedad no solo ejecuta la represión, además tienen una función creadora. En este sentido la psicología social se centra en comprender la creación del hombre en la historia, pero no solamente el hombre es producto de la historia, sino que la historia también es producto del hombre. En este punto, Fromm habla de que las teorías llevan a que los cambios psicológicos deben entenderse en cuanto al desarrollo de nuevos “hábitos” como adaptaciones a nuevas formas culturales. Sin embargo hay que distinguir entre adaptación “estática” (adaptación a un nuevo habito) y “dinámica” (un niño, debido a las ordenes de su padre se transforma en un “buen” chico). 

Por otro lado se sitúa la Ambigüedad de la libertad, el individuo está estrechamente ligado al mundo social y natural, entonces a través del proceso de individuación, éste se desprende de sus lazos originales. Existen por lo tanto unos vínculos primarios, aptitud para apoderarse físicamente y mentalmente de los objetos y dominarlos. Éste proceso de individuación posee dos aspectos: 1) crecimiento de la fuerza y del yo y 2) aumento de la soledad. Esta soledad se puede evitar a través de la sumisión o por la relación espontánea hacia los hombres y la naturaleza (unión del individuo con el mundo). 

Fromm defiende que la “existencia humana y la libertad son inseparables desde un principio”. La noción de libertad que se emplea no es en sentido positivo de “libertad para”, sino en sentido negativo de “libertad de”, es decir libertad de la determinación instintiva para actuar. “La debilidad biológica del hombre es la condición de la cultura humana”. Aun cuando la libertad le  proporciona independencia y racionalidad al individuo, lo aísla y anula, esto permite la aparición de algunos mecanismos de evasión: autoritarismo, evasión y conformidad automática.

El hombre debe valorar mentalmente diversos topos de conducta, con lo que empieza a pensar, con lo que pasa de la adaptación pasiva a la activa-creativa (inventa - domina la naturaleza - se separa de ella). El acto de desobediencia, como acto de libertad, es el comienzo de la razón. Para Fromm estos vínculos primarios impiden el completo desarrollo humano, no permiten la evolución hacia una individualidad libre, capaz de crear y autodeterminarse. Pero por otro lado, tal identidad con la naturaleza, el clan, religión, otorgan seguridad al individuo, evita la soledad y la duda. El problema es que, cuanto más gana libertad, aumenta el dilema de, unirse al mundo por las condiciones sociales o buscar alguna forma de seguridad. Al acudir a estas formas de seguridad, es cuando el hombre cae en los mecanismos de evasión, los cuales destruirán el anhelo de libertad y su yo individual.

Así mismo hay que destacar la referencia que hace Fromm, respecto a la sociedad en la época de la reforma. El racionalismo es sinónimo de oscurantismo, falta general de libertad personal, predominio de la superación, la ignorancia y de la estrechez mental. Por lo que la sociedad medieval se caracteriza por la ausencia de libertad individual, el individuo como tal no existía. Los hombres necesitan aferrarse a algo para sentirse seguros, como a la religión, la sumisión a ésta se hace por “amor”.


El hombre se consideraba malo por naturaleza y esto no le daba libertad para hacer lo justo, las doctrinas de Lutero y Calvino destacan el aspecto negativo de la libertad, la exaltación de la impotencia y maldad del hombre.  Lutero le dio independencia al hombre en cuestión religiosa, dando prioridad a la relación directa con Dios, ya que no se necesitan ni sacerdotes ni Papa, le quita poder a la iglesia. Expresó los sentimientos de la clase media, que luchaba contra la autoridad de la Iglesia y no quería aceptar la nueva clase adinerada al verse amenazada por el creciente capitalismo y sometida por el sentimiento de impotencia e insignificancia individual. Surge el capitalismo,  éste le cedía importancia al capital, al mercado y a la competencia que a su vez condujeron a la inseguridad personal, al aislamiento y la angustia. Sin embargo el capitalismo liberó al individuo, le permitió elevarse por sí solo y ser dueño de su destino (suyo era el riesgo y el beneficio). El individuo está solo y debe enfrentarse al mundo amenazador. El hombre libre de los vínculos se llena de angustia y está dominado por la insignificancia e impotencia. 
                                                                                               -Capitalismo-

Por otro lado Calvino, seguidor de Lutero, destaca la importancia del ser humano para la religión, habla de la autohumillación, predestinación, desigualdad, esfuerzo moral-éxito. Dios predestina a los hombres y decide su condición eterna, el hombre debe ser fiel a la modestia, moderación, justicia y religiosidad. Habla de la actividad, que el individuo debe ejercer para no sentir impotencia, ni duda. “El individuo fue dejado solo, todo dependía de su propio esfuerzo y no de la seguridad de su posición tradicional”. 

A la hora de hablar de libertad para el hombre moderno, se deben distinguir dos aspectos, la estructura de la sociedad moderna afecta al hombre de dos maneras, por un lado lo hace más independiente y más critico dándole mayor confianza en sí mismo, por otro lado le hace más solo, aislado y atemorizado. Una de las consecuencias del capitalismo fue la liberación del hombre de sus vínculos tradicionales, contribuyendo al aumento de la libertad positiva, crecimiento del yo activo, crítico y responsable, pero también hizo al individuo más solo y aislado, así como intrascendente. Hay que lograr una nueva libertad, capaz de permitir la plena realización del propio yo individual, tener de en él y en la vida. 

El hombre moderno está impulsado por el egoísmo y el interés personal, el egoísmo refleja la conducta humana, según Maquiavelo, las ventajas personales son más fuertes que la moral. También destacan Kant y Freud, “el egoísmo es idéntico al amor a sí mismo”, Fromm discrepa diciendo que el egoísmo es todo lo contrario, es una forma de codicia. El “yo” en cuyo interés obra el hombre moderno es el “yo social”, un disfraz subjetivo de la función social objetiva, el egoísmo es la codicia de la frustración del yo real, cuyo objeto es el yo social. El yo del hombre moderno es solo una parte del “yo total”, caracterizado por intelecto y voluntad de poder, a excepción del resto de personalidad.
                                                                                                           -Avaricia-
 La libertad de los vínculos tradicionales se logra, pero no el éxito económico individual, debido al creciente poder del capital monopolista, se llega a la impotencia del individuo. 

Fromm establece los mecanismos de evasión, Autoritarismo, Destructividad y Conformidad Automática.
  • El Autoritarismo se centra en abandonar la independencia del yo individual para fundirse con algo exterior, a fin de adquirir la fuerza de la que el yo mismo carece, de escapar de la inferioridad. El individuo busca nuevos vínculos secundarios como sustituto de los primarios que se han perdido (impulsos de sumisión, dominación- masoquismo, sadismo).
  • La Destructividad, difiere del sado-masoquismo ya que no se dirige a la asociación “activa “o “pasiva” con el objeto, sino a la destrucción de éste. Lucha contra el aislamiento, a través de la destrucción del mundo.
  • La Conformidad Automática se aprecia cuando hay retraimiento del mundo exterior, entonces éste se ve más pequeño o cuando el individuo deja de ser él y asume una personalidad que la sociedad le asigna. La pérdida del yo y su sustitución por un “seudoyó” arroja al individuo a un intenso estado de inseguridad, por lo que buscara la aprobación de los demás.
La penúltima tarea de Fromm, es estudiar la psicología del Nazismo. Analiza porque tuvo lugar el nazismo, y es porque  Hitler dio seguridad a los hombres de Alemania, con un liderazgo y un ideal por que luchar. El vacio de la sociedad occidental, decadencia de la unidad familiar, de la economía y de la monarquía, propiciaron que el Führer pudiera convencer a toda una nación de que podrían volver a ser lo que fueron. Dio a su país una estructura en que “todos los que fueran de la raza perfecta (aria) tendrían un lugar asegurado, una vida digna”. Hitler resultó un instrumento tan eficiente  porque combinaba las características del pequeño burgués-baja clase media (resentido, lleno de odio) con las del oportunista (servir a los intereses de las grandes industrias de los junkers). Éste periodo se caracteriza por actuaciones sádico-masoquistas, anhelo sádico de poder-Mein Kampf. Las masas necesitan ser dominadas, destacan dos tendencias fundamentales en el carácter autoritario: el anhelo de poder sobre los hombres y el de sumisión a un poder exterior omnipotente. El nazismo no satisface las necesidades del hombre porque en primer lugar la individuación humana no puede ser invertida y por otro lado un sistema autoritario no puede destruir el anhelo por la libertad.
                                                                                                            -Führer-
El hombre no pude soportar la libertad negativa, trata de buscar nuevos lazos para sustituir los vínculos primarios que ha abandonado, aunque estos nuevos lazos no representan la unión real con el mundo. La soledad, impotencia, creciente capacidad productiva de la industria moderna, todo esto lleva a la búsqueda de la libertad y felicidad, defiende Fromm. 

En último lugar, Fromm se refiere a la Libertad y la Democracia. En primer lugar se centra en la Ilusión de la individualidad, desde muy temprana edad a cada individuo se le enseña a pensar y a experimentar sentimientos que no le pertenecen, se hace a través de las normas sociales. En la sociedad contemporánea se desaprueban las emociones “espontáneas”, pero como éstas no van a desaparecer se ofrecen, a cambio, sentimientos falsos socialmente formados para la aceptación, (el sentido de lo trágico, la muerte, el sexo). “El derecho de expresar nuestros pensamientos, tiene significado, tan solo si somos capaces de tener pensamientos propios”. Normalmente éste proceso de represión se realiza a través de la educación o la religión. El pensamiento pierde un estímulo esencial, los deseos e intereses del que piensa, contrariamente surge una máquina registradora de “hechos”. Pero existe un anhelo de verdad, fruto de la necesidad que tiene todo hombre de conocer lo verdadero, esto a su vez lleva a que éste se conozca a sí mismo, “conócete a ti mismo”. 

Así mismo, respecto a muchos factores, psicológicos, económicos, políticos, morales, la cultura actúa confundiendo las cosas, se presentan en forma de problemas tan graves que solamente un “especialista” podría comprenderlos, con lo que los hombres se perciben impotentes. En nombre a la “libertad” la vida pierde toda estructura, se la reduce a piezas separadas entre sí, sin sentido de la totalidad. El hombre siente y quiere lo que él cree que los demás suponen que él deba pensar, sentir y querer, así pierde su propio “yo”, que es el que constituye la seguridad del individuo libre. De ésta manera, el hombre, se acerca aún más al conformismo, pero detrás de la fachada de satisfacción y optimismo, el hombre moderno es profundamente infeliz, al borde de la desesperación. En éste sentido, Fromm dice que la amenaza de la cultura es, por lo tanto, la disposición de aceptar cualquier ideología o líder, si éste promete una estructura política y símbolos que aparentemente sean acorde con la vida del individuo. 

Por otro lado, el autor se refiere a la Libertad y espontaneidad, La libertad positiva consiste en la actividad espontánea de la personalidad total integrada, uno de los problemas más difíciles es la espontaneidad (ejercicio de la propia y libre voluntad). El yo es fuerte en la medida que es activo, por lo que “solo existe un significado de la vida, el acto mismo de vivir”, se rechaza toda sumisión de poderes superiores al hombre, esto lleva al sacrificio como anhelo de integridad espiritual. 

La tesis de éste libro define la libertad a partir de un doble significado para el hombre moderno, por un lado se libera de las autoridades tradicionales, se convierte en  individuo, pero por otro lado se vuelve aislado e impotente. La libertad positiva se entiende desde la realización plena  y la capacidad activa y espontanea de vivir. 
                                                                                           -Democracia-
La libertad, dice Fromm, es posible si la democracia constituye una sociedad en la que el fin sea el desarrollo y la felicidad del individuo. Hay que frenar el dominio oculto de algunos (socialismo democrático), reemplazar la manipulación por la cooperación (gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo). La realización de la libertad se entiende en la participación activa del individuo en el proceso social, en la determinación de su propia vida y en al de la sociedad (actividad diaria, trabajo, relaciones con los demás) con el fin de poder superar su soledad e impotencia.

 v  ANÁLISIS PERSONAL
Fromm hace una crítica a las aportaciones de Freud, en cuanto a que éste infravalora la importancia en el génesis de los caracteres psíquicos, “Los actos libres y espontáneos son siempre fenómenos de abundancia, y la de Freud es psicología de la escasez”. Fromm destaca el carácter social, menos específico que el individual. Le atribuye el mérito a Freud, que establece que el carácter determina el pensamiento, la acción y la vida emocional de los individuos, pero además existe una estructura que determina la acción humana. Fromm le da importancia al carácter social y entiende que la familia, puede ser considerada como el agente psicológico de la sociedad. Por otro lado Freud considera el hombre como una entidad (sistema cerrado), para Fromm, por el contrario, el hombre se ha de entender estudiando las relaciones del éste con los demás, ya que “el hombre es un ser social” y no es autosuficiente como defiende Freud. 

Analizando la obra de Fromm, he de destacar la importancia que tiene la separación de los vínculos  primarios que proporcionan seguridad al individuo entonces éste comienza a sentir vació y soledad. Así mismo, es un análisis progresivo, Fromm va analizando diferentes etapas, parte de opiniones de otros pensadores y filósofos para poder llegar a comprender “la huida” a la libertad en algunos casos.

Los pensamientos del autor se ven acentuados por el nazismo y a lo largo de su obra busca constante e intrépidamente la respuesta de aquella barbarie, se llega a cuestionar si el Nazismo no ha sido realmente una respuesta a las necesidades humanas. Me sorprende como Fromm parte de la concepción del hombre como un salvaje lleno de maldad, para llegar a explicar el kit de la cuestión, de porqué no hay libertad y sí dominación.  

El hombre, a lo largo de la historia ha ido ganando libertad, pero también ha ido atándose a fuerzas mayores consiguiendo como un resultado una parte individual y libre y otra limitada por la sociedad. Para que el ser humano sea libre debe superado el temor a enfrenarse con su propio yo, sus propios deseos y necesidades. La libertad de la sociedad moderna está condicionada por lo socialmente correcto que le impone al individuo cómo ha de ser. La libertad se refleja en la democracia, ésta es la responsable de perseguir los intereses de los hombres, pero deben ser los individuos los que peleen por participar en la vida social, política y económica, para que no se convierta en el “arte de impedir que la gente participe en los asuntos que les conciernen”. 

Finalmente, lo más interesante es, cómo Fromm describe, hace 40 años, la sociedad que habría en el s. XXI. La tesis de Fromm sobre la limitación de la libertad y del individualismo por la sociedad es fácilmente aplicable a la sociedad de hoy en día, ya que pensamos que nuestras creencias y opiniones son personales sin darnos cuenta de que realmente sólo son una síntesis de aquello que nos han inculcado tanto en la escuela, en casa, los medios de comunicación, etc. “El hombre moderno vive con la ilusión de que sabe lo que quiere, mientras que en realidad, quiere lo que se supone que va a querer.”  Por otro lado la democracia actual se caracteriza por el conformismo social, aceptar la opinión general para no sentir soledad, ni rechazo, pero para tener libertad, hay que luchar por ella. 

Para terminar me gustaría destacar una frase de Erich Fromm sobre la que, creo, hay que reflexionar: “El peligro del pasado era que los hombres fueran esclavos, pero el peligro del futuro es que los hombres se conviertan en robots”.

Teodora S. B.